Carlie Hebdo

Y vuelve la locura vestidita de creencias, en nombre de quien jamás hubiese dado por bueno que la sangre alfombre los pasos, disparando a quienes piensan en otra realidad.

Trazos que ofenden, armas que ajustician y silencian bocas, la ciudad de la luz se queda a oscuras y llora lagrimas que van al Sena.

Defender ideas vistiendo de luto la vida, es el peor de los caminos a elegir, es la confirmación de que erraron el fondo y las formas.

La paloma de la Paz cambió la rama de olivo por el “pençil” y levantó el vuelo camino de una viñeta que recordara para siempre que no hay mayor ofensa que arrebatar la vida con la cerrazón de las armas.

Dicen que lo que no mata te hace más  fuerte, esta vez, aun pereciendo se hizo mas fuerte la libertad.

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