Cumplir

Venir al mundo es algo que ocurre de manera involuntaria por el alumbrado maternal, pero una vez aquí, te vas situando y le coges afición al amanecer, al anochecer y a lo intermedio. Aunque haya días que preferirías no haber sido titular y saltar al terreno de juego, hay otros que no te los hubieses perdido por nada del mundo.


Así se van sucediendo los días, unos tras otros con mayor o menor acierto, por eso cumplir años certifica tu paso por este mundo y te permite, elevar la mirada y poner la vista en lo que probablemente esté por llegar, si antes de hacerlo miras por el retrovisor lo andado, estás en situación de decidir tus próximos pasos.

Cada año nuevo es siempre un lienzo por estrenar. Así que coge tus pinceles y ponle color a tu próximo cuadro, decide la luz y el encuadre, los tonos, la perspectiva, y ojalá que, al terminarlo, quieras colgarlo en la pared de tu vida, como guardas los recuerdos importantes. Eso es cada año por estrenar, es un cuadro que pintar, un relato que escribir, un jardín que cultivar, un lo que tú quieras, pero que huela siempre a ti, que te reconozcas, que no termine en el contenedor.

 

Que no debería hacer falta que nadie te diga lo que vales, pero muchas veces no lo crees, y por eso no esta demás recordarlo. El techo que nos limita lo construimos nosotros cada día por dejar volar nuestros miedos, pero tu puedes descapotarlo cuando quieras, es tu techo. No culpes a los años y discúlpate a ti.

 

Vuela y cumple feliz.

 


Patxi Blázquez

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